©2019 by Leamos Más Puerto Rico 

Carla feliz, un debate pertinente

Updated: Aug 13, 2019

Aprovechando el debate reciente sobre el libro chileno "Nicolás tiene 2 papás", en Leamos Más PR creemos pertinente recuperar una crítica de hace unos meses que va por la misma línea y ha corrido bastante por las redes. 

En esta ocasión nos referimos a un texto que escribió la autora puertorriqueña Tere Marichal. El mismo aborda el tema del transgénero desde la infancia pero ¿eso lo hace literario? Por el respeto que le tenemos -porque entre tantas cosas ha sido una luchadora incansable por los derechos humanos y ha recuperado el uso de las plazas públicas para contar cuentos- quisimos contactarla y así comenzó un intercambio interesante que compartimos a continuación. ​ ​ Antes de, queremos que lean el cuento que generó el intercambio:

Carla Feliz Nació niño, pero era niña. Era una niña encerrada en el cuerpo de un niño, por eso cuando hizo el descubrimiento no perdió el tiempo. Se quitó los pantalones y se puso un tutú de su hermana mayor.  Entonces fue muy feliz.  Bailó por toda la casa. Rió como nunca antes lo había hecho y gritó con fuerzas: -¡Yo soy una niña! Lo dijo con tanta alegría y certeza que sus padres entendieron enseguida. Entonces todos comenzaron a bailar por la casa. Aquella niña fue tan feliz que su cabello comenzó a crecer de momento. Fue tan feliz que su hermana mayor sacó todas las muñecas y jugaron juntas toda la tarde. Fue tan feliz que nadie se atrevió a decirle que ella era un niño. Y desde ese día en adelante todos supieron que ella era la niña más valiente del vecindario. Aquella niña se atrevió a ser lo que verdaderamente era: una niña.

Y fue sencillo cambiar su nombre. En vez de Carlos, ahora se llamaba Carla. ¡Carla Feliz!

Nuestra crítica, desde Leamos Más PR, fue la que se lee a continuación:

<<Me enviaron el cuento de Tere Marichal y había estado por comentarlo. Veo que mucha gente lo ha compartido y me parece importante puntualizar sobre lo siguiente: No solo me parece importante, sino que es pertinente que temas generalmente tan controversiales, en este caso el transgénero, se aborden en la literatura infantil. (En Puerto Rico es un camino muy importante porque muy probable que Marichal es pionera en ello).

Ahora bien, el cuento de “Carla Feliz” me plantea unas grandes inquietudes. Según argumentó la misma Marichal en la nota del periódico Metro ante las críticas de que el cuento afecta la salud mental de los menores, la “salud mental es no llenarles las cabezas de prejuicios”.

Sin embargo, el cuento, intentando combatir los prejuicios de la sexualidad y las preferencias de cada persona cae en clichés y estereotipos de lo que es ser una niña:  ➢ Se quitó los pantalones (llevar pantalones para las mujeres fue un acto revolucionario en su momento)  ➢ Se puso un tutú  ➢ Jugaron toda la tarde con las muñecas ➢ El cabello le comenzó a crecer (histórica y socialmente la connotación del cabello largo de una fémina es muy fuerte) 

El cuento, entonces nos está planteando que de la única manera que se puede ser feliz como una niña es ¿de esta manera?

“Fue tan feliz que su cabello comenzó a crecer de momento” ¿Por ser niño, el pelo no le podía crecer antes? ¿Acaso los niños no pueden llevar el pelo largo?

Me parece que hay una falta de honradez para fascinar en la lectura con el tema. Todos sabemos la complejidad que plantean temas controversiales como el del transgénero como para abordarlo de forma tan superficial. 

➢ ¿Es real que Carlos se pueda cambiar el nombre de una manera tan fácil?  ➢ ¿Es verdad que todo un vecindario lo asume y la llaman la más valiente así de fácil?

Como afirma Carmen Diana Dearden “Un buen libro puede […] diluir prejuicios[…] no con modelos estereotipados o recetas literales[…]sino con emocionantes historias que nos hacen imaginar las vidas de otros. Una buena historia nos deja conocer a las personas como individuos en todas sus particularidades y conflictos”. Y a Carla casi no la conocemos, porque su personaje no ofrece la suficiente profundidad ni complejidad para que exista una complicidad entre el cuento y los lectores.>>



A lo que Marichal, sin reparos, respondió y agradeció (citamos tal cual): <<Es chevere leer la visión de otros.

El cuento nació de una persona real. Un nene. Lo del tutú lo había eliminado pero eso era real, ¿por qué eliminarlo? ¿porque hay estereotipos? ¿cuáles? ¿los de un grupo, una sociedad, una generación? Pensé eliminarlo por lo mismo que planteas, al igual que lo del pelo- que en realidad es la única línea que es fantasía porque eso es imposible en un cuento "real" pero posible en un cuento de fantasía porque es lo que hemos leído todo el tiempo. Por momentos es casi un cuento de hadas donde el hada se llama decidir, encontrarse uno mismo sin necesidad de varita mágica, sin dios ni duende. Donde ¿qué importa quién diga qué si yo quiero hacer esto? ¿Por qué llamamos a unos cuentos de fantasía y cuando bregamos temas relacionados con la "realidad" no podemos pasar las fronteras y mezclar? 

Luego al analizarlo y regresar a la primera versión, la que salió tal y como se escribió, me dije si, se quitó los pantalones que nada tiene que ver con lo que define a un sexo y se puso una falda de tutú que para mi es como algo súper femenino pero que tampoco define una sexualidad en específico. Si jugaron con las muñecas como lo hacen la mayoría de los nenes transgéneros que sus padres les permiten y no se burlan o humillan, por elección propia jugar con muñecas. Mi hermana tuvo un estudiante transgender y lo primero que buscaba era la fada tutú, era la más que le gustaba. 

Conozco los llamados clichés y estereotipos que la sociedad da a las niñas, no es mi caso porque en mis cuentos las niñas han rotos todos los clichés y en este es un ser humano que es transgénero y no se si va a ser heterosexual o lesbiana. 

No creo que lo abordo de una forma superficial porque no lo escribí para los adultos, solamente presento una ventana o espejo a los niños con quien puedo trabajar el cuento. Para adultos tengo otros cuentos para adultos sobre el tema. Es que lo que queremos conocer de Carla es que es feliz, que es valiente, que es amada, que se atreve a ser ella, que es un cuento que puede ser el cuento de un niño que se da cuenta que es una niña, que a pesar de todos y todo ella quiere ser lo que es. Todo eso me puede llevar a conocer a alguien bien profundo o ¿qué más hay que decir de una persona o que significa conocer? Me pregunto todo esto porque a veces pienso que uno sale de una cajita para entrar a otra y otra y otra. 

Claro que lo del pelo largo es una connotación bien fuerte, no creo que nada es exagerado. Es lo que la sociedad cree que es una niña. Estoy segura que si hubiera dicho que se dejó los pantalones, jugo a ?? - no se lo que sea, mis varones jugaban con bebés y muñecas y con lo que quisieran...igual que mis hijas, ellos seleccionaban libremente, pero la sociedad encajona a las niñas en estos marcos. Si no la hubiera encajonado, hubiera sido tal vez un nene homosexual. Es un transgénero y con las compañeras que he conocido acá he aprendido el gran prejuicio que hay hacia ellas. 

Me encanta que la gente tenga visiones diferentes porque eso es lo que lleva al diálogo. [...]">>

Bueno, entonces, ¿qué crees tú? ¿Consideras que es un texto literario o que se limita a exponer sobre un tema que suele incomodar? ​

Siguiendo el debate, compartimos las reseñas que publicaron tres críticos literarios sobre "Nicolás tiene dos papás" en sus respectivos blogs: AnatarambanaDonde viven los libros y Garabatos y Ringorrangos.


#enperspectivivalijera #leamosmáspr #sexualidadlij