Cómo crear un ambiente de lectura

Updated: May 6

Disfrutar de un buen libro puede ser una experiencia transformadora a cualquier edad. Si creamos un ambiente especial para ese "momentum" propiciamos que se repita muchas veces y con muchos otros libros. Si se trata de un lector que se inicia, ya sea de la temprana edad o mayor, quizás ese ambiente de lectura sea una puerta que se abre con consecuencias favorablemente irreversibles...


Esbozamos algunas ideas que se pueden practicar en cualquier espacio (una casa, la escuela, la playa, un jardín, etc.) e, incluso, pudieran ser movibles. El plan es crear un entorno que desde antes de abrir el libro nos invite a mirar desde otros ángulos:


1- Lo más importante es tomar SIEMPRE en cuenta a los lectores. Quienes guiamos a este hábito somos puentes para los que van a llegar a él. Si son lectores que se inician, este factor puede ser definitorio. Todos los lectores somos diferentes.


2- Hay que preparar un lugar especial para la lectura: el rincón lector o varios rincones lectores. Eso queda a su discreción. Lo que queremos es establecer un vínculo directo con la lectura y los espacios que la enriquecen.


El rincón lector debe ser sencillo, cómodo y contar con una buena iluminación.

No es necesario comprar nada. Pueden usarse cojines, mantas, sábanas, sillas... y un cajón de leche, una caja de cartón, algún envase de plástico o una tablilla de madera para poner los libros. Puede ser en la cama, en una caseta o en el sofá de estar. Si les apetece colgar un póster, cuadro o alguna decoración está muy bien. Pero tengan en cuenta que mientras más estímulos menos concentración para la lectura. Así que escoja bien porque estamos buscando evitar distracciones.


3- Crear rutinas. Sería conveniente mantener el rincón de lectura como algo fijo. Pues, así los lectores que se inician no siempre dependen de nosotros los puentes. Si se animan a tirarse a leer de forma independiente, sabrían a dónde ir. (¡¡¡Y ESO SÍ ES UNA GRAN CONQUISTA!!! Queremos que estos lectores sean autónomos.)


Establecer un horario para la lectura como cualquier otra actividad importante de diario vendría bien. El fin no es que sea una camisa de fuerza pero la Hora del Cuento ayuda a organizarse.


El tiempo que se le dedica va a depender del los lectores y su etapa de desarrollo. Para los más pequeños se recomienda de cinco a siete minutos una o varias veces al día. Según se van construyendo como lectores, pueden leer desde 10 minutos hasta una hora al día. Lo importante es no abrumar ni obligar.


4- Tener los libros accesibles. Si es posible que armen sus rincones dónde mismo guardan los libros, fenomenal. Sino, no pasa nada. Lo valioso es que si el lector quiere un libro debe saber dónde buscarlo y debe estar a su alcance.


Si van a ubicar los libros en tablillas o libreros deben estar a la altura del lector. De lo contrario, se frustrará o dependerá de usted (y eso va contra la idea del lector autónomo).


Los libros son objetos y tenemos que dejarles, sobre todo a los lectores de temprana edad, manipular los objetos. Muy probable que van a querer morderlos, probar su textura y todo lo que implique descubrir desde sus necesidades sensoriales. Qué escojan un libro sobre otros es su primera lectura. Y no es para menos. (¡Qué sí, que son lectores!)


Es de suma importancia tomar en cuenta el tamaño y las destrezas motoras del lector (NO LA EDAD) en relación a los libros y la manera en que se van a hacer disponibles:


  • Para los más pequeños recomendamos libros livianos para que así los puedan manejar. Los de cartoné (en cartón) y los de tela suelen ser más resistentes a las mordidas y a los tirones. Además, tienden a tener sus puntas redondas, evitando así que se lastimen la cara.

  • Cuando el lector tiene un poco más de control de sus destrezas motoras, se pueden tener libros un poco más grande (generalmente cuadrados) y de tapa dura. (Si usted quiere mantenerlos bien cuidados, siempre funciona modelarles el uso del objeto y hablar sobre ello.)

  • A medida que el lector tiene mayor dominio de los objetos, los libros pueden ser más pesados y más grandes.


Ahora bien, si tienen algún libro que quieren compartir pero es muy grande, tiene las puntas filosas, es de un material más delicado o tiene un tema que prefieren mediar ese sí lo pueden tener aparte y con un acceso más limitado. Pero solo permítanselo con pocos libros. Tengan más libros accesibles que los controlados.


¿Cuántos libros necesitan para empezar? Los que puedan tener. No hace falta tener muchos para empezar. Si hay pocos está muy bien. Sería bueno que no los pongan todos de una. Reserven algunos para que hayan novedades y puedan rotarlos. Muchos pueden ser sobre estimulantes. Queremos proveer las condiciones para que puedan concentrarse.


Recuerden NO es la cantidad, estamos apostando por la experiencia y la posibilidades de generar una afinidad -para siempre- con el lector y los libros.


Y tú, ¿cómo lees? Cuéntame.... aquí algunos rincones de lectura que nos han compartido y otros que hemos tenido en Leamos Más PR.


Este artículo forma parte de la serie live "Y tú, ¿cómo lees?" que hacemos con Ama-Bé. Pueden sintonizarnos todos los miércoles a las 5:30 p.m. por nuestras cuentas de Facebook e Instagram. 

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